La Patria

por José Wenceslao Mayorga

La Patria es la concentración más pura de todos nuestros ideales, de nuestras afecciones e inquietudes y de nuestros recuerdos juveniles, amorosos y familiares.

Las acciones heroicas de Cuauhatemoc en México, Diríangen, Adiac y Agateite en Nicaragua; Atahualpa en el Perú y Caupolican y Lautaro en Chile, quienes llevando por coraza sus abultados pechos, se enfrentaban en total desventaja a los conquistadores, El recuerdo de sus acciones guerreras no pueden pasar desapercibidas en las fechas gloriosas de nuestra Independencia.

Es loable recordar también a nuestras admirables Indias Subtiaveñas y Monimboseñas, que ofrecían sus abundantes y sedosas caballeras a los valientes indios para tejer las cuerdas conque debía ahorcarse a los invasores.

Viene a nuestra mente la memorable batalla de San Jacinto, donde un destacamento reducido de patriotas nicaragüenses, resistiendo con palos y piedras el fuego y el empuje de los filibusteros que pretendían apoderarse de nuestra patria, se encontraron con la tenacidad de un viejo soldado, el Coronel José Dolores Estrada que les dio su merecido y en donde también se enalteció la figura del Sargento Andrés Castro con esa pedrada histórica que aún resuena a través del tiempo, al hacer rodar por el suelo a uno de los invasores.

Nuestra historia esta hecha de acontecimientos imborrables como las que escribiera el gallardo soldado General Benjamín Zeledón Rodríguez, el rebelde, que antes de ser un paria, quiso ser un Quijote marchándose de esta vida en plena juventud, envuelto en sangre de martirio en un gesto de supremo heroísmo que el bronce recogerá para ejemplo vivo de las futuras generaciones.

Por todo lo anterior y al celebrarse los días de nuestras fiestas patrias y a pesar de que miles de nicaragüense no tenemos la dicha de hacerlo en nuestra tierra natal, ahora convulsionada por la absurda politiquería de unos malos nicaragüenses, queremos evocar respetuosamente esos días gloriosos que puedan servir de ejemplos a los ambiciosos y convertir a Nicaragua en un país libre y verdaderamente soberano, para poder salir de la noche oscura en que quedo envuelta y que ha impedido su desarrollo económico.

Todos los nicaragüenses en algún momento escuchamos contar a nuestros abuelos, como nuestros Aborígenes con el alma pura como la de las aves libres y dotados de músculos de acero como los de Hércules, salían de sus chozas, de sus montañas, convertidos en fieras, clavando sus flechas en las carnes de los Conquistadores y gustosamente entregaban sus vidas por lograr mantener su libertad y su independencia..

COMPATRIOTAS: al celebrarse el recuerdo de la batalla de San Jacinto y la Independencia de Nicaragua, que el recuerdo de esos ya idos patriotas inmortales hacia el Oriente Eterno, sirvan de aliciente a los jóvenes nicaragüenses que se levantan a la vida nacional para tratar de hacer bien las cosas, tomar su buen ejemplo y rechazar a los corruptos que actualmente dañan a nuestro pueblo esos malos hijos que solo buscan sus beneficio personal, y pensando en poner muy en alto el estandarte inmaculado azul y blanco que aunque lejos, ondea en cada corazón de los nicaragüenses obligados a vivir en el exilio y que nos hace recordar en un extracto del pensamiento de su más grande hijo RUBEN DARIO que canto: NICARAGUA ESTA HECHA DE VIGOR Y DE GLORIA, NICARAGUA FUE HECHA PARA LA HUMANIDAD, que nosotros interpretamos esta última palabra : PARA LA LIBERTAD.

Firma de Jose Wenseslao Mayorga

JOSE WENCESLAO MAYORGA D. Septiembre del 2010